Desde que su fundador, Will Young, abrió el primer café Campos en Newtown, Sídney, en 2002, Campos se ha comprometido a que todos puedan disfrutar de un buen café tanto como ellos. Creen en la capacidad del café para inspirar optimismo y alegría genuinos. Desde el primer sorbo, todo mejora mágicamente: las conversaciones fluyen con naturalidad, surgen grandes ideas y los nuevos conocidos se convierten en viejos amigos.